viernes, 1 de abril de 2011

Enseñanzas sobre la vacucidad

Kenpo Tsultrim Gyamtso
Kenpo Tsultrim Gyamtso
Me han pedido que comente alguna de las oraciones por la autoliberación de todos los seres compuestas por Guru Rimpoché (1). Y he elegido una que hizo para instrucción del monje Namkha’i Nyingpo.
La primera estrofa dice lo siguiente:
“Todas las formas que aparecen ante los ojos y la vista,
todas las cosas de fuera y de dentro,
los alrededores y sus habitantes,
aparecen, pero déjalas que permanezcan donde no tienen fundamento.
Cuando purificamos perceptor y percibido
son el cuerpo de la deidad, clara vacuidad.
Al guru para quien el deseo se libera a sí mismo,
a Orgyen Pema Jungnay (2), yo le suplico”.

Lo que aparece ante los ojos son las formas, que están hechas de figuras y colores. De modo que todo lo que está compuesto de figuras y colores se incluye en la llamada ‘conciencia de la forma’, y se encuentra en todos los aspectos del entorno en que vivimos, además de en los propios seres vivos que lo habitan. ¿Pero cuál es su verdadera naturaleza?: son meras apariencias que surgen de manera dependiente, sin una esencia real. En la naturaleza permanente de la realidad, su ser es vacuidad. Y a pesar de ser vacuidad, aparecen. Son apariencia-vacuidad como el arcoiris, la luna en el agua, o las imágenes en un espejo. Todos los objetos que aparecen ante los ojos son apariencia-vacuidad de manera indiferenciable.
Como escribe Nagarjuna en su “Sabiduría fundamental del Camino Medio”:
“Como un sueño, como una ilusión,
como una ciudad de gandharvas (3),
así es como el nacimiento y la vida,
así es como la muerte, llegan a ser”.